sábado, 28 de junio de 2008

Doom 2 vs Doom 3


Ayer logré terminar el Doom 3, y quede bastante satisfecho con todo el asunto. Pero me hizo reflexionar sobre un par de detalles, además de que hice las comparaciones obligatorias entre este y el Doom 1 y 2. Voy a hablar un poco sobre el Doom 3 y su experiencia, y después voy a las comparaciones.

Las primeras cosas que saltan a la vista son el ambiente y estilo de los niveles, que se mantiene constante a través de todo el juego. La atmósfera esta bien lograda, con los sonidos ambientales y efectos de iluminación. La arquitectura de los niveles es simple, montones de corredores, espacios cerrados, lo básico para, junto a la escasa iluminación crear una leve claustrofobia, con toques de paranoia por momentos. Lo que se nota después es la frecuencia de los enemigos. Pocos y fuertes, ayudados por la falta de espacio para maniobrar. Todas estás cosas funcionan bien. El ambiente esta bien llevado a cabo, y te permite introducirte bastante en el juego.


Ahora, más adelante también se notan elementos negativos. La escasez de color, que parece limitarse a un par de colores opacos y metalizados para las paredes, y alguno más para botones, y lo poco que aportan los enemigos. Otra cosa, los cadáveres no quedan, y aunque esto alivia un poco el juego por el lado de los gráficos le quita un poco de gracia, en especial cuando se recuerda como reventaban las cosas en el Doom 2.

El juego me causo dos grandes decepciones. La primera fue cuando me cruce con los bichos mitad mosca mitad bebe. Me afectaron tan mal que estuve como una semana sin jugar. Lo segundo fue el Cyber-Demonio. Es increíblemente fácil para ser el último jefe. O sea, solamente es correr en círculos disparandole con una bazuca a los enemigos que aparecen hasta usa el cubo de almas.

Ahora a comparar. Las dos grandes diferencia entre los dos juegos son los niveles, y la cantidad de enemigos. La diferencia en el diseño de escenarios está en el espacio que te da uno y otro, en que en el 3, son un poco más complejos en algunas cosas, pero uno no puede perderse, ni trabarse porque no encuentra las llaves, lo que pasa bastante en el 2. La diferencia
en los enemigos viene, como ya dije en la cantidad.


También me hizo ver una mayor diferencia que se nota, no solo en Doom, si no en todos los FPS, entre los viejos y nuevos. Y es el estilo y la forma en la que se presenta el peligro. Antes, los FPS eran completamente cabeza, docenas de enemigos, y uno iba corriendo con una ametralladora como si nada. Ahora son más serios, haciendo que tengas que tener cuidado de que no te agarre por sorpresa un par de imps, o un escuadrón de alemanes si es un juego de WWII, en lugar de entrar en las habitaciones con una escopeta gritando "Come get some!", al estilo Duke Nukem. El peligro es más grande, pero viene en paquetes más chicos. Y aunque esto no me parece malo, estaría bueno que alguien todavía sacará juegos así. De hecho, cuento con el Duke Nukem Forever sea el juego que espero. Claro eso es, considerando que esta vez sí lo saquen.

2 comentarios:

Rufián Melancólico dijo...

Hay varios FPS que siguen la vieja premisa de "Meterle bala a todo bicho que se mueva". No recuerdo muchos en este momento (no es mucho mi estilo, prefiero los FPS del tipo F.E.A.R. y demás mariconadas) pero puedo decir: Serious Sam.
Había uno que no recuerdo el nombre... eras un tipo que llegaba al infierno y... obviamente quería salir de ahí.

Dario dijo...

lo triste es que ese tipo de juegos ya no funcione basicamente por cuestiones tecnicas. Como se sienten obligados a ponerle a los juegos graficos superflashy no pueden poner 40 enemigos porque simplemente te prenderia la maquina fuego. Y que la parte técnica pese sobre el diseño es de cuarta.